AUTISMO Y EDUCACION ESPECIAL

 

 

El Ciclo Lectivo 2017 comienza y estamos re–elaborando los Programas Educativos Individuales (P.E.I.) del año pasado de los alumnos regulares y de elaborar los de aquellos que recién comienzan.

 

·         ¿Qué es un Programa Educativo Individualizado (P.E.I.)?

 

La Escuela de Educación Especial San Martín de Porres, incorpora la necesidad de la elaboración de un Programa Anual singular, único y mensurable para cada niño/a que concurre a nuestro establecimiento. Para la elaboración del mismo, entusiasmamos a los padres a que elaboren y acerquen a la escuela sus propuestas respecto de la adquisición de conocimientos académicos, hábitos de la vida diaria, socialización, modificaciones conductuales y comunicativas que suponen lógicas que sus hijos desarrollen.

 

·         Historia

 

El Programa de Educación Individualizada (Individualized Education Plan -IEP-) es descripto por primera vez en la Ley de Individuos con Discapacidades (IDEA). Ésta es una Ley Federal del parlamento de los Estados Unidos que señala requisitos generales la educación de niños con discapacidades. Sistemas semejantes operan en la Unión Europea. El IEP es una declaración por escrito del programa de educación especial del niño que identifica los servicios que un niño necesita para que pueda crecer y aprender durante el año escolar. El IEP nos da una idea general del plan educativo especial del niño, definiendo las metas para el año escolar, los servicios que se necesitan para ayudarle a cumplir esas metas y un método de evaluación del progreso del niño o joven.

 

·         Programas

 

Los llamamos Programas Educativos Individualizados (PEI) son formulados por el staff pedagógico de la institución, teniendo en cuenta al niño, sus potencialidades y las posibilidades de la escuela para desarrollar un programa a lo largo del año que contemple las áreas académicas, comunicativas, conductuales, sociales y de hábitos de la vida diaria. Se atienden aquellas áreas que no les son fáciles de sobrellevar en la diaria y de convivencia del niño con TEA y su familia.

 

En la confección del PEI confluyen miembros del staff de la institución que tratan con el niño/a, como docentes, orientadores y docentes extraprográmaticos.

 

En todos los casos, el PEI fija objetivos mensurables como así también la forma de realización y evaluación de cada uno, de tal manera que el “gol” sea la producción y establecimiento en forma adecuada a la necesidad del empleo del mismo en los niños y jóvenes, y en forma independiente del estímulo del docente. El método para tener una información precisa del resultado es la calificación (después de los ensayos respectivos) “A”, o el haber logrado tal objetivo “siempre” y en forma “independiente”. Es “B” cuando lo logra a veces y con el estímulo del docente. “C”  cuando sucede solo algunas veces y siempre con ayuda y “D” cuando el objetivo no fue alcanzado o debe ser desestimado. Este simple sistema de calificación ayuda al entendimiento de los padres quienes reciben un boletín semestral con los alcances parciales de los objetivos propuestos y sean ellos que puedan evaluar el progreso de su hijo/a y, por supuesto, el trabajo del docente o encargado del desarrollo de tal objetivo. En las calificaciones del primer semestre, están los resultados de los objetivos parciales fijados en la elaboración del PEI, ya que éstos están divididos en etapas.

 

La escuela mide el desarrollo de los objetivos en forma diaria, en el registro oficial, o sea que en el PEI, los reportes son bimestrales.

 

·         Áreas

 

Las áreas de programación son principalmente cinco:

 

 Académica

 

1.       Comunicativa

 

2.       Autovalimiento (ABD  instrumentales y básicas)

 

3.       Conductual

 

4.       Socialización

 

5.       Deportes

 

6.       Artes Plásticas (pintura y escultura) y Musicales

 

7.       Talleres

 

 Académica:

 

San Martín de Porres es una Escuela de Educación Especial, Centro Educativo Terapéutico, Centro de Transición a la Vida Adulta, Centro de Rehabilitación, Evaluación y Diagnóstico, y Centro de Estimulación Infantil (Intervención Temprana) en Trastorno del Espectro Autista (TEA). Es principalmente una facilidad educativo-terapéutica compleja y completa para niños y jóvenes. Por esta razón, nuestros alumnos poseen una diversidad única con la posibilidad de elaborar una currícula que se amolda a la necesidad individual, de un “Programa Educativo Individualizado” que contemple sus necesidades académicas individuales.

 

En Porres concurren niños con autismo severo y dificultades educacionales inmensas, como así también niño con TEA más leves (Síndrome de Asperger) y con inteligencia cercana o superior a la “normal”.

 

Cada niño asiste a aulas adecuadas académicamente que contemplan el desarrollo individual de cada alumno e incluye la posibilidad de integración al aula convencional.

 

El mismo programa educativo, se imparte en todos los niveles en tres formas:

 

- “MEI” o Módulos Educativos Individualizados

 

- “MAC” o Módulos de Aprendizajes Compartidos, y

 

- “Actividades Programadas”

 

Respecto de los primeros, con la presencia de parejas educativas en cada aula y las mismas provistas de un mobiliario especial que permite que mientras uno de los educadores trabaja en forma individualizada, el segundo lo hace en forma conjunta con el resto del grupo. Cuándo termina el módulo, el niño que estaba trabajando en forma individualizada puede concurrir al módulo compartido, en tanto uno de quienes se encontraban en éste espacio concurre programadamente al área individualizada. Indistintamente, uno (o más) pueden ser retirados del área compartida para realizar otras actividades prevocacionales, recreativas o deportivas, según corresponda.

 

Los módulos compartidos, corresponden a las actividades áulicas grupales atendiendo a que es de suma importancia para los chicos con autismo la espera de turnos, las respuestas a unísono y las actividades conjuntas. Poco se diferencia el MAC en éste punto de un aula convencional, tal vez la disposición sea diferente, pero el objetivo académico es lograr el mayor tiempo de atención conjunta para la adquisición de los conocimientos.

 

Las “actividades programadas” corresponden a todo tiempo organizado en que no se participa de los MEI o MAC, como la entrada en la escuela y en el aula, el “roll-call” (qué día de la semana, el tiempo, presentes y ausentes), sacarse los abrigos, colgar su mochila en la percha que tiene su nombre y foto, entregar el “cuaderno de comunicaciones”, llevarlo a la Dirección; llevar las comidas, los momentos de recreación, las actividades deportivas, las actividades programadas sociales (salidas, excursiones, etc.) Que se encuentran dispuestas tanto en la agenda áulica como en la personal.

 

La elaboración del PEI tiene la necesidad no solo de contemplar el desarrollo del niño/a sino también los recursos de la escuela para la realización de éstos cometidos, tanto humanos como económicos, teniendo en cuenta el desarrollo de programas que involucran en forma constante a la gran proporción de los estudiantes como lo es el deportivo, principalmente al programa anual de natación, como el veraniego que se desarrolla en nuestras piletas en forma diaria, como el invernal que implica el traslado de los estudiantes al natatorio distante a cuatro cuadras del Club Portugués dos veces a la semana. El Programa Deportivo incluye actividades en el Club Almirante Brown – distante a dos cuadras - con el correspondiente traslado. Asimismo, concurren en forma semanal a parques y supermercados y en forma mensual realizan compras en Centros Comerciales con concurrencia a restaurantes, cines y teatros y excursiones a lugares de interés.

 

 2. Comunicativa:

 

Si bien todas las actividades de la escuela están debidamente señalizadas con el Programa PECS (picture exchangable communication system), la implementación del mismo en los documentos individualizados está demarcada en los logros del período educativo anterior, para lo cual se toman sus progresos y se trazan nuevas metas en los estudiantes regulares. En algunas oportunidades se debe intensificar su aplicación o pasar a nuevas etapas del mismo como en otros casos el PEI debe cambiar la modalidad para hacerla más eficaz ya que el niño ha comenzado a incorporar palabras. En otras comienza a ignorar la imagen y leer la palabra escrita. Esto requiere el dinamismo que le otorgan los maestros (especializados en audición voz y lenguaje) y los profesionales del área. Si bien en forma tradicional, los especialistas del área son generalmente los fonoaudiólogos.

 

En San Martín de Porres no hemos encontrado el exacto perfil de un solo encargado del desarrollo del Programa por lo cual se lo considera “incumbencia” del equipo directivo. Es éste –junto al Programa de Modificación de la Conducta y el académico- los más desarrollados en la Escuela y tenemos amplia documentación disponible y testimonios de los logros alcanzados. La enseñanza es aplicada en cada situación posible. Respecto de los alumnos ingresantes en el nuevo período, nos valemos de exámenes y tests que nos revelan una “línea de base” para trazar los objetivos del PEI. En éstos casos se trata mayormente de “tentativas” que pueden verse rápidamente superadas o por el contrario, implican el retroceder en los objetivos a otros más operativos y modestos.

 

 3. Autovalimiento:

 

Usualmente los objetivos alcanzados por los estudiantes son rápidamente generalizados y se mantienen aún por períodos largos como suelen ser las vacaciones, lo que no implica deban ser permanentemente reforzados para que se conviertan en rasgos de personalidad con el debido cuidado para evitar se tornen en hábitos compulsivos.

 

Entendemos que los niños/as que, por ejemplo, han alcanzado por la aplicación de un programa de “toilette” el control de esfínteres, sienten ante todo, confort y seguridad, por lo que tal hábito es muy difícil de perder, más cuando es reforzado por la ya orgullosa familia. Mientras tanto, el PEI debe contemplar que el estudiante se perfeccione. Incurrimos acá en áreas complejas y me refiero específicamente al cuerpo del estudiante. Hoy los docentes no quieren comprometerse en situaciones riesgosas por lo que procuramos una actitud intermedia, empleando también al personal de salud (enfermero y enfermera) que colaboran en tal sentido y tienen la actitud docente respecto de la higiene íntima personal.

 

4. Conductual:

 

En los estudiante regulares rara vez se presentan problemas serios de conducta ya que tales han sido superados (comportamientos autolesivos – CAL- o agresivos) y en general el PEI trata sobre la superación de los comportamientos compulsivos y las estereotipias, que en general son de difícil extinción tanto por los mecanismos que las generaron (que no siempre responden a una funcionalidad comunicativa) y que nos son desconocidos por lo que se han constituido en “rasgos de personalidad”. Basamos nuestra filosofía en la estricta aplicación del ABA (applied behavioural analysis) en forma 1:1.

 

Aquí y allá, las mismas se tratan en el sentido que las “desaprendan” proponiendo distintas operaciones de establecimiento que cambien la atención de los estudiantes. El PEI no solo contemplará el número de acciones por hora sino también la intensidad de las mismas, fijando el objetivo en ambas disminuciones y aun procurando su extinción.

 

Siendo nuestra escuela un centro de tratamiento de CAL –comportamientos autolesivos- en muchos de nuestros nuevos alumnos deben contemplarse tales necesidades. Siempre procuramos una rápida extinción en número e intensidad de tales conductas mediante el estudio detallado de su funcionalidad comunicativa, los disparadores inmediatos y los mediatos, la implicancia de las medicaciones que se le proporcionan y ante todo, constituir un ambiente institucional seguro, dinámico, alegre y motivador al cual se quiera concurrir. El trabajo con la familia en éstos casos no solo es necesario sino obligatorio ya que se deben modificar todas las correspondencias comunicativas para evitar tales comportamientos destructivos.

 

 5. Socialización:

 

Es, por distintas razones una de las áreas menos mensurables en los objetivos. En casi el 100% de los casos y a lo largo de la breve historia de la escuela el “campo de prueba” de las programaciones de las distintas áreas. Cuando los estudiantes salen a las distintas actividades sociales suelen observar los mejores comportamientos, aun en tiempos de espera (colas, embotellamientos, retrasos) y nos da la medida del trabajo obtenido.

 

La socialización incluye los comportamientos compartidos grupalmente, tales como las Actividades Programadas -deportivas, compras, excursiones, espectáculos, etc. las que el estudiante desarrolla individualmente, o sea cómo se comporta individualmente una persona con autismo en situaciones sociales en las que habitualmente no participaba.

 

 

 

6. Deporte:

 

 Aportación de la familia

 

 Esperamos la familia nos interrogue en el proceso de elaboración del PEI respecto de

 

Los programas conductuales que empleamos en sus niños, nuestros conocimientos y certificaciones al respecto: 

 

1.       Utilización de programas basados en Apoyos Conductuales Positivos para el control de las situaciones violentas.

 

2.       Empleo de Sistemas de Prevención de Situaciones de Crisis.

 

3.       Poseen un equipo de Intervención en Situaciones de Crisis Conductuales

 

4.       ¿Poseen un plan para Identificar las funciones de las conductas – problema?

 

5.       ¿Utilizan métodos para descubrir “predictores” que anticipen  las conductas agresivas?

 

6.       ¿Realizan reuniones de staff que contemplen la funcionalidad del niño/a en las distintas áreas?

 

7.       ¿Qué sistema emplean para los casos de accidentes? 

 

·         Discusión

 

Según el paradigma en boga en la Argentina en educación (incluyendo la rama de “especial”) los conceptos aprendidos por los alumnos se relacionan formando su estructura cognoscente en forma de red. Tales conceptos a aprender deben ser significativos para la persona de acuerdo a su propia estructura psicogenética. Los nuevos conceptos serán demostrativos, entendibles y aprendidos por los alumnos si pueden vincular la nueva información a alguna rama de su red a partir de los intereses y motivaciones que los alumnos traen consigo. Va de suyo que en los alumnos con dificultades -como los chicos con autismo-, tales motivaciones son prácticamente inexistentes. Esto marca tan solo uno de los límites del constructivismo educativo.

 

El constructivismo es un campo muy amplio: solo en el sector educacional (no en áreas filosóficas o sociales) existen más de 25 diferentes variedades. El término ‘constructivismo' está de moda, casi siempre usado tenuemente sin una clara descripción de su sentido, y sin claras conexiones a una base epistemológica. El constructivismo niega los principios del darwinismo sobre la superación de límites y tiende hacia la idea de que no hay verdad sólida y no hay respuestas correctas, va de suyo que no es la mejor manera de enseñar pensamiento lógico y resolución de problemas. La no existencia de respuestas erróneas, es, por lo menos en educación especial, una idea lisa y llanamente errónea.

 

 Asimismo en términos de metodología áulica, la cuestión de activo vs. pasivo corresponde sea aclarada: La insinuación que el conductismo es pasivo y el constructivismo es activo es falsa. No hay antecedentes para sustentar la idea que el conocimiento objetivo conduce necesariamente hacia una pedagógica o ‘método acumulativo' (pasivo) de enseñanza en el cual los alumnos son entes mentales esperando un llenado cognoscente. Es simplemente una conclusión ilógica. Los conductistas sostenemos el rol activo del estudiante en su aprendizaje, tanto en los aprendizajes individualizados como en los compartidos, incluyendo también las Actividades Programadas.

 

 Orson Welles decía “la experiencia solo sirve para mostrarnos las oportunidades que perdimos”. Día a día nos damos cuenta en nuestro país de la decadencia educativa, la que no solo vemos en la permanente “caída libre” de la antigua posición hegemónica con respecto a los demás países latinoamericanos, sino también, del constante fracaso de los estudiantes en ámbitos académicos formales. 

 

En tales circunstancia lo más inteligente sería usar currículas y metodologías educativas estructuradas, que detengan la decadencia del sistema educativo que atado al enfoque constructivista del “arréglese como pueda”.

 

Un sistema educativo conductista, fuertemente estructurado y basado en programaciones individualizadas mide los progresos reales del estudiante como así también el esfuerzo del educador para tales superaciones (sistema primario). También evalúa el desarrollo del mismo en el aula; ambos, educando y educadores (sistema secundario) no se detienen acá. Implica además los ámbitos de dirección de la escuela al mensurarse los progresos de todos los estudiantes y sus educadores (sistema terciario) y así ascendiendo a todo el sistema educativo y sus órganos de dirección y control. 

 

¿O es que tal cometido de evaluación no es políticamente adecuado? Ser “constructivista” continúa siendo una idea seductora para muchos educadores argentinos, imbricados en ponencias supuestamente progresistas y presumiblemente anti – autoritarias al declamarse a sí mismas libres de estructuras basadas en la disciplina para otorgar al estudiante la “libertad”, emancipándolo de cualquier tipo de responsabilidad personal e indultando al sistema educativo de la pesada carga de enseñar.

 

Lic. Claudio Hunter – Watts

Last modified on Lunes, 13 Febrero 2017 00:46
Rate this item
(1 Vote)

Latest from Lic. Claudio Hunter Watts